Marlon Orozco Baños
El disfrute del momento como aspiración a la totalidad
ago. 16

¿A dónde se va al momento de despertar uno el día? Cuando se abren los ojos, y la frescura de sensaciones nuevas nos da la bienvenida a la vieja familiaridad empequeñeciente de lo cotidiano, nos rodea de la basura revuelta en el piso, de las ropas (limpias y sucias) que con su inercia nos recuerdan que la agencia particular es necesaria; y que lo es a pesar de nuestra reluctancia a concretar nada grave, nada que vaya a quedar registrado en la historia, nada que vaya a trascender nuestro descenso a la tumba.

Estamos atrapados en el momento. No importa si su duración es de unos minutos, días o del resto de nuestra vida; la duración de lo efímero es irrelevante si no puede bastar para trascender su finitud. Encontrar en el contento de la actitud particular, simple, eterna (en tanto que somos ciegos a sus límites) la forma más cercana de la felicidad es una manifestación de la conquista de la vida: Quizá no seamos capaces de encontrar y realizar el {un} propósito de la vida, pero sí podemos hacerlo de los momentos.

Las canciones de KKB en Bonito Generation representan la conquista de los momentos; el adueñarnos de ellos no como pequeñas ocurrencias en un mundo largo y múltiplemente complejo, sino como momentos totales de la vivencia personal, anegados de nuestra intencionalidad que, por medio de la renuncia a la trascendencia, es capaz de extender el significado del momento presente al significado de todos los momentos, que siempre son uno, que siempre son éste.

Bitácora

Lo que natura no da, tus asesores ignorantes y pendejos que aceptaron tu tesis ignorante y pendeja para perpetuar su estirpe de ignorantes y pendejos no prestan.

No hay crisis humanitaria en Venezuela; y la escasez que sí hay es producto de quienes ahora quieren que se los reciba como a salvadores. En esos comboyes viajan, como en caballo de Troya, el proto‐fascismo colombiano, el neo‐fascismo brasileño, el imperialismo gringo, y la renuncia a la soberanía de cualquier país no alineado a los intereses del imperialismo occidental.

Ya Trump enlistó a los que siguen, pero, si consiguen su objetivo, esa lista apenas es el inicio.

No hay lugar a dudas: el asesinato de Samir Flores fue por su oposición a la termoeléctrica, y sus autores, personas con muchos intereses en ese proyecto.

López Obrador, efectivamente, no es represor. Su honestidad y su pacifismo han superado las pruebas más duras. No puede decirse lo mismo de sus delegados, gobernadores, o de cualesquiera otros con intereses casualmente coincidentes. Quien lo haya hecho, muy probablemente, como lo ha señalado el Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, se sintió amparado por el desprecio y la abierta descalificación del presidente al movimiento de oposición.

A veces parece que López Obrador se entiende como en campaña y no como jefe de estado. Sus críticas a los “conservadores de izquierda” se sienten más como un ataque personal que como una caracterización adecuada —que a veces sí lo ha sido—. Pero la campaña ya se acabó: ya no son estos movimientos adversarios o descalificadores políticos, sino mexicanos que justamente demandan audiencia y ejercen su derecho a hacerse escuchar; mientras que López Obrador es una autoridad, la autoridad, y su opinión tiene muchas más repercusiones de a las que está acustumbrado.

Mucho más allá de condenar este asesinato, el ejecutivo debe entender como prioridad la investigación de su autoría intelectual. Lo peor que puede pasar para la lucha social es que el asesino, aparte de impunidad, consiga su negocio mientras el gobierno federal mira para otro lado.

Este caso será ejemplar. ¿Qué mensaje recibirán los caciques, paramilitares, y todos a quienes les estorban los que luchan por su justicia?: Debe quedar muy claro que esto es intolerable y es responsabilidad del presidente ocuparse de que así sea.

El Proyecto Integral Morelos ha quedado bautizado con sangre.

Marlon Orozco Baños

Ocasional

Literario

portada de Explicaciones ontológicas e implicaciones éticas de la soledad

Esta Tesis es un tratado ontológico que pretende aclarar las ineludibles y trascendentales conseuencias éticas de la entidad de lo humano. Así, se en encuentra en la soledad ontológica (el ser sólo uno, sólo lo que soy y no otra cosa) la caracteríastica fundamental que se manifiesta para siempre y se despliega en el concebir el mundo y en el concebir lo otro / al otro / al humano. Son muy bastos los temas que se trata en esta tesis; lo más recomendable es, desde luego, leerla.

2010, mar.

Disertativo

micros

«…there’s always someone younger…» Quisiera vivir la vida que te imaginas que vivo “Sí lo sé”. Pero, ¿cómo podrías si nunca has deseado la muerte? … no, no maten a los patos … Lo que natura no da, tus asesores ignorantes y pendejos que aceptaron tu tesis ignorante y pendeja para perpetuar su estirpe de ignorantes y pendejos no prestan. …y llegar a ser uno de esos a quienes los rechazos, los vacíos, los sentimientos, no les bajan de la sien.